SUICIDIO Y SUSTANCIAS PSICOACTIVAS, TEMAS DE SALUD PÚBLICA QUE LLAMAN LA ATENCIÓN EN BOYACÁ

Como un compromiso  de todos, donde haya proyección a la niñez, juventud y familia; donde haya justicia social, oportunidades laborales, inclusión social y tema educativo, fue presentado el tema del suicidio en Boyacá, en Consejo Departamental de Política Social.

El secretario de Salud, Germán Pertuz González, hizo un llamado a los diferentes sectores para que intervengan en esta problemática de salud pública que afecta a toda la comunidad y que se genera entre otros, por problemas de pareja, seguido por problemas económicos y maltrato infantil.

El referente de Salud Mental, Martín Barrera, quien expuso las cifras, fue enfático en hacer un llamado a los medios de comunicación para que eviten dar a conocer este tipo de noticias que pueden generar un efecto de imitación.

Aseguró que en Boyacá ha aumentado el número de casos de intentos de suicidio comparado con años anteriores, sin embargo, el hecho como tal, ha disminuido y esto obedece a la atención que han recibido las personas en su momento.

“A la fecha contamos con estrategias como club mental, vida con sentido, el arte de cultivar la salud mental, rutas de atención al suicidio, trabajo con sobrevivientes, y vigilancia a los intentos de suicidio, las cuales han contribuido a prevenir el suicidio en Boyacá”, expuso Martín Barrera.

Agregó que también el programa de Familias Fuertes ha servido para fortalecer las relaciones entre padres e hijos y mejorar las formas de comunicación y de resolución de conflictos al interior de las familias.

Frente al consumo de drogas y alcohol, un estudio en escolares del año 2008, reportó que en Boyacá, el 0.5% de jóvenes en edad escolar había consumido alguna vez en su vida drogas ilícitas y para el 2013 dicho consumo creció cinco veces, alcanzando el 2,5%; situación similar a la que ocurre en el estudio en escolares del año 2016 en donde se incrementó tres veces, cálculo que equivale a 21.965 niños, niñas y adolescentes, de los cuales hasta un 76% podría continuar con un consumo habitual, si persisten las condiciones de riesgo.

Se destaca en este último estudio, el incremento del uso de drogas y alcohol en las mujeres, con edades de inicio para alcohol de 13 años.

El 90% de los jóvenes que están con una medida de aseguramiento tienen problemas de consumo de drogas y muchos de ellos infringieron la ley bajo efectos de las drogas o durante la venta y comercialización de estupefacientes.

La ocurrencia de delitos, contravenciones, riñas, accidentes de tránsito, violencia intrafamiliar, homicidios y suicidio, entre otros, tienen asociación en un 70% del promedio de los casos, con el consumo previo o concurrente de una droga o alcohol.

Con este panorama departamental frente a salud mental y consumo de sustancias psicoactivas, es clave hacer un llamado a las alcaldías para buscar nuevas fuentes de financiación y desarrollo de proyectos en prevención y promoción de la salud mental, que articule diferentes estrategias y capacidades institucionales.

“La salud mental de los boyacenses está en nuestras manos, por eso se deben aprovechar las coyunturas políticas que se tienen con la emisión de la Política Pública de Salud Mental, la cual ha logrado visibilizar temas que no se habían sacado a la luz, como la institucionalización de los pacientes en hospitales psiquiátricos y la falta de acceso a los servicios de atención primaria e inclusión social”, expresó el referente de Salud Mental.